¿Te has preguntado por qué el sistema inmunológico, que se supone nos protege, a veces se vuelve en nuestra contra? Esa es la pregunta central que plantea un reportaje reciente del New York Times, el cual explora el origen evolutivo de las enfermedades autoinmunes, un grupo de padecimientos que incluye a la esclerosis múltiple (conocida como MS por sus siglas en inglés).
La idea central es fascinante: muchos de los genes que hoy nos pueden causar problemas de salud no son defectos ni errores al azar, sino adaptaciones que en algún momento de la historia humana fueron útiles. Nuestros ancestros enfrentaron amenazas muy distintas a las de hoy, como infecciones y parásitos que exigían respuestas inmunológicas agresivas para sobrevivir. El problema es que el mundo cambió mucho más rápido de lo que pudo cambiar nuestro código genético.
Así, esos mecanismos de defensa que antes resultaban esenciales para la supervivencia, en el contexto actual —con otro tipo de exposiciones ambientales, hábitos y amenazas— pueden quedar “desajustados” y terminar atacando al propio cuerpo. Es una especie de desfase evolutivo: lo que fue una ventaja hace miles de años, hoy puede manifestarse como enfermedad.
Este tipo de análisis ayuda a entender por qué las enfermedades autoinmunes han aumentado y por qué la ciencia sigue buscando respuestas en nuestra propia historia evolutiva. Si te interesa profundizar en cómo la evolución humana sigue influyendo en nuestra salud actual, te invitamos a leer la nota completa en el New York Times.
Fuente: Where Do Autoimmune Diseases Come From? (rss.nytimes.com).
Imagen: Jeanne Kelly.
