Christa Pike, de 50 años, es una reclusa en el corredor de la muerte del estado de Tennessee, en Estados Unidos, condenada por el asesinato de Colleen Slemmer en 1995, cuando ella tenía apenas 18 años. El mes pasado, Pike vivió algo casi inédito: sobrevivió a dos inyecciones de pentobarbital, el fármaco que se usa en ese país para aplicar la pena de muerte, y quedó en estado crítico. Se cree que es la única persona que ha sobrevivido a un intento de ejecución por inyección letal.
Tras ser dada de alta del hospital y regresar a prisión, donde ha pasado los últimos 30 años, Pike emitió su primer comunicado público. “No ha habido un momento desde esa noche en que no haya sentido dolor”, escribió, detallando molestias en brazos, manos y garganta, además de un profundo dolor emocional. Sus abogados habían informado antes que sufrió neumonía, inflamación severa y dificultad para tragar.
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, suspendió las ejecuciones por el resto del año y ordenó una investigación independiente, aunque no descartó un segundo intento contra Pike. Una amiga suya cuestionó que las autoridades no reconsideren la pena de muerte como tal, más allá del procedimiento usado.
Te invitamos a leer la nota original de la BBC para conocer más detalles de este caso.
Fuente: US inmate Christa Pike says she woke up 'confused and in pain' after failed execution (feeds.bbci.co.uk).
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